En el contexto actual, el sector del vidrio aislante se encuentra ante una creciente demanda de claridad con respecto a los Criterios Ambientales Mínimos (CAM). Por lo tanto, resulta de gran importancia que todos los actores del sector adquieran una mayor conciencia sobre cuáles son los requisitos de los materiales utilizados para la producción de vidrio aislante. También es crucial el papel de las sustancias sujetas a una atención regulatoria especial, como las SVHC (Sustancias Altamente Preocupantes, por sus siglas en inglés), identificadas por el Reglamento REACH debido a su especial peligrosidad para la salud de las personas y para el medio ambiente en el que vivimos.
CAM: qué son y cuáles son los requisitos para el vidrio aislante
El Decreto Ministerial CAM del 30 de octubre de 2025 introduce un enfoque más estructurado también para los selladores y adhesivos utilizados en la construcción y, en particular, en el vidrio aislante. La atención ya no se centra únicamente en las prestaciones declaradas, sino en la calidad real del material, su seguridad química y la capacidad de la empresa para proporcionar una documentación transparente y verificable.
El decreto exige, en primer lugar, el cumplimiento de los límites de emisión de COV en ambientes interiores establecidos por la norma UNI EN 16516, así como la ausencia de sustancias clasificadas como peligrosas y con límites de emisión regulados (carcinógenos, aldehídos, disolventes aromáticos, etc.).
Los CAM también señalan la necesidad de garantizar la trazabilidad del producto y una documentación ambiental completa, para así poder verificar el origen de las materias primeas, el proceso productivo y el impacto del material a lo largo de su ciclo de vida. In este contexto, herramientas como las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) se vuelven esenciales para demostrar el nivel de sostenibilidad del material de manera objetiva y certificada.
Precisamente por esto, el decreto pone en valor la solidez de la empresa desde el punto de vista de la responsabilidad social y ambiental, incorporando elementos vinculados a los indicadores ESG y reconociendo la creciente relevancia de los KPI que miden la sostenibilidad, la responsabilidad social y la calidad de gestión del operador económico.
Focus en las sustancias peligrosas: SVHC y reglamento REACH
La lógica es simple: un producto destinado a permanecer durante décadas en el interior de un edificio debe ser estable, fiable y, sobre todo, no debe contener componentes problemáticos o de riesgo. El uso de materiales que contienen determinadas categorías de sustancias, además de ser peligroso para el ser humano y el ecosistema, no está alineado de forma clara con los principios de los CAM. Estas sustancias se implementan, especialmente en la formulación de los selladores, para lograr reducir los costes. Demasiado a menudo, sin embargo, el usuario final no evalúa con precisión cuáles pueden ser los impactos en su producto final y, en consecuencia, en el consumidor.
Un ejemplo muy concreto son las MCCP, es decir, las Parafinas Cloradas de Cadena Media (también llamadas cloroalcanos C14-17, identificables mediante la presencia de pictogramas de peligro en las etiquetas del producto). Estas sustancias forman parte de la lista de las SVHC (Sustancias Altamente Preocupantes) y están bajo la lupa de la normativa internacional ya que su uso, el cual está totalmente desaconsejado, debe identificarse correctamente debido precisamente a los riesgos que comporta tanto para el ser humano como para el medio ambiente. Las MCCP se utilizan como plastificantes económicos en los selladores para vidrio aislante, pero se caracterizan por ser altamente persistentes, bioacumulables, tóxicas para el medio ambiente (PBT, mPmB) y peligrosas para el ser humano.
La presencia de MCCP en las formulaciones, además de ser motivo de preocupación desde el punto de vista ambiental, introduce riesgos normativos significativos que, si se gestionaran correctamente, impondrían costes mayores tanto para la gestión como para la eliminación de los productos que las contienen. Además, los selladores que contienen MCCP deben transportarse como mercancías peligrosas según el acuerdo ADR. Por lo tanto, la aparente conveniencia económica inicial se ve rápidamente contrarrestada por riesgos, limitaciones y costes ocultos. Es, por lo tanto, fundamental que la selección de los componentes que se van a utilizar en el vidrio aislante, y no solo para los proyectos Green, se realice con extrema atención y conciencia.
Las soluciones FENZI: fiabilidad certificada y procesos responsables
Confiar en productos conformes con los CAM no es solo una garantía normativa, sino que significa también asegurar prestaciones duraderas para el vidrio aislante respetando una sostenibilidad real. Los selladores seguros y correctamente formulados preservan a lo largo del tiempo las prestaciones y la estabilidad térmica de la propia unidad, reducen el riesgo de degradación prematura y evitan introducir en las viviendas y espacios interiores de cualquier edificio —ya sea privado o público— elementos que puedan empobrecer la calidad del aire, el confort y la salud de las personas. Además, permiten participar sin exclusiones en los principales esquemas de edificación sostenible.
Desde hace más de ochenta y cinco años, el Grupo FENZI representa un punto de referencia internacional en el sector del vidrio. Una posición de liderazgo construida sobre elecciones tecnológicas precisas: formulaciones seguras, procesos controlados, transparencia documental y un compromiso constante en la búsqueda de soluciones sostenibles libres de sustancias peligrosas.
En continuidad con esta visión, FENZI ha optado por no utilizar sustancias consideradas críticas por las normativas europeas más avanzadas, basando sus formulaciones exclusivamente en materias primas seleccionadas, procedentes de proveedores cualificados y sometidas a estrictos controles químicos y de rendimiento.
Los selladores para vidrio aislante THIOVER, POLIVER, HOTVER y BUTYLVER son un ejemplo concreto de ello.
Están diseñados para garantizar estabilidad a lo largo del tiempo, cohesión química, una adhesión óptima a los sustratos y una probada resistencia a las tensiones mecánicas y ambientales. Gracias a estas características, permiten a los fabricantes de doble acristalamiento trabajar con materiales fiables, constantes y plenamente conformes con los requisitos CAM, REACH y las normas técnicas europeas de referencia.
El compromiso con la transparencia se materializa en una documentación completa y actualizada, que incluye declaraciones CAM y REACH, certificaciones de producto de conformidad con las normas europeas EN 1279 y, sobre todo, Declaraciones Ambientales de Producto (EPD de Tipo III), una herramienta fundamental para evaluar de forma objetiva su impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida.
Como confirmación de este enfoque responsable, FENZI ha obtenido la Medalla de Plata EcoVadis, un reconocimiento que sitúa a la empresa en el top 15% de las empresas evaluadas a nivel global por su rendimiento ESG. Dicha evaluación, otorgada por una de las plataformas internacionales más autorizadas en materia de sostenibilidad, certifica la excelencia de la empresa en cuatro ámbitos fundamentales: protección del medio ambiente, calidad del trabajo y derechos humanos, ética en la gestión empresarial y compras sostenibles, con especial atención a la trazabilidad y al control de la cadena de suministro.
Se trata de un elemento que confirma una vez más la solidez del modelo FENZI, fundamentado en la responsabilidad, la transparencia y la mejora continua.
Unir seguridad, innovación y responsabilidad ambiental: este es el compromiso que FENZI pone en cada solución, para ofrecer al mercado materiales fiables y preparados para afrontar los retos normativos presentes y futuros.